viernes, 27 de marzo de 2009

800 policías custodian Plaza Mayor

Texto y fotos Laura Lucía Restrepo E.
lrestr55@eafit.edu.co

El centro de convenciones Plaza Mayor y sus alrededores es, desde ayer, el lugar más protegido de Colombia: 800 policías rodean el lugar y controlan el ingreso y salida de personas y vehículos, mientras están alertas a cualquier eventualidad que presente riesgo.

Ellos, junto a un grupo amplio de guardas de tránsito, se encargan de darle seguridad y orden al evento más importante del año en la ciudad: la 50 Asamblea del BID.

El agente de apellido Angulo, un integrante de la Policía que se encargó hoy en la mañana del filtro de seguridad en la entrada que da a la avenida del Ferrocarril, comenta que hasta el momento todo ha marchado bien.

La única novedad fue una información suministrada por uno de los taxistas que transitaba por el lugar, la cual causó alarma entre las autoridades. El conductor aseguró haber visto una bolsa blanca abandonada al lado de uno de los puentes que hay en el sector: temía que fuera una bomba. Tras la revisión de rigor se comprobó que sólo era una bolsa de basura.

Casos como estos demuestran el temor que las personas sienten en el transcurso de una reunión de esta magnitud, debido a que cuenta con la presencia de importantes personajes de la escena mundial y es un evento de gran trascendencia que representa riesgos en cualquier país, más en uno como Colombia.

Hasta el comienzo de la tarde del viernes, las únicas situaciones que reportó la Policía fueron el hallazgo de un arma blanca que portaba una persona, descubierta en una de las entradas, y de un arma de fuego dentro de uno de los vehículos que buscaba ingresar al lugar. Sin embargo, la seguridad no se vio afectada pues los sistemas de requisa detectaron estos elementos rápidamente.

Por otro lado, se conoció que hay quienes han elaborado falsas escarapelas para el ingreso al recinto, pero la preparación del personal es tal que ha sido posible detectarlas a tiempo.

Taxistas bilingües
En cuanto al transporte, varias empresas que prestan servicio de taxi convocaron alrededor de 500 vehículos modelos 2005 o más recientes, manejados por personas que tuvieran bases en el idioma inglés que se encargarían de trasladar a los participantes de la Asamblea de un lugar a otro.

Walter Martínez, uno de los empleados de Tax Individual, comenta que realmente ellos no recibieron ninguna capacitación: los que fueron elegidos ya habían aprendido algo de inglés por su lado.

Un taxista de estos puede hacer 10 carreras o servicios al día más o menos, pero cada vez que vuelven a Plaza Mayor necesitan ir antes a reclamar un ficho en una de las sedes de EPM (Empresas Publicas de Medellín).

Por el momento, la Asamblea transcurre sin problemas y es evidente que hay una buena organización y preparación para afrontarlo, se ha podido comprobar.

Café y tertulias en los alrededores del recinto

Las charlas y tertulias son permanentes en los cafés externos de Plaza Mayor.


Texto y fotos Laura Marcela Bolívar E.
lbolivar@eafit.edu.co

Sin escoltas, sin un policía al lado que los esté cuidando, se mueven por el centro de convenciones Plaza Mayor y sus alrededores los más de 5.000 visitantes, la mayoría de ellos extranjeros, que llegaron a Medellín por la Asamblea del BID.

Caminan en forma tranquila y recorren sin preocupaciones todo el sector, en el cual se echa de menos la presencia de los niños y niñas que todos los días se ven en el Parque de los Pies Descalzos y que por ahora no pueden cruzar el cordón de seguridad policial que rodea toda la zona comprendida entre el Palacio de Exposiciones, el edificio de Empresas Públicas y la propia Plaza Mayor.

Porque allí hay mucha seguridad para ingresar, pero una vez adentro no hay problemas para recorrer los sitios, tomarse un café gratis de Juan Valdez, hacer fotos, entrevistar, hablar...

Por eso a los extranjeros se les ve tranquilos y relajados: se sientan a almorzar, salen a fumar, a hablar con sus compañeros y colegas.

Algunos, como Tarol (quien al ser interrogado por su apellido dijo que sólo se mencionara su nombre), llevan no más de dos días en Medellín y ya están enamorados de ella. "El clima es muy bueno, la ciudad es muy moderna y muy bonita", dice en medio de la conversación que sostiene con sus colegas japoneses.

Además de asiáticos, se ven gran cantidad de estadounidenses y europeos, así como otros que, nacidos en países lejanos del Planeta, llevan años viviendo en Colombia y aseguran sentirse ya como unos colombianos más.

Ese es el caso de Jon Ruiz, director general de Coltabaco y representante en Colombia de la multinacional Philip Morris, una de las compañías tabacaleras más importantes del mundo. Él, como otras personas que están en el lugar, comenta que no ve muchos cambios en Medellín desde hace dos años.

Como ellos, cientos de personas del mundo empresarial y financiero recorren por estos días Plaza Mayor sin sentirse amenazados ni con miedo de caminar por este sector, mientras se relajan por un rato de las intensas actividades de la Asamblea.

La movilidad de la ciudad no se ha visto afectada


Texto y fotos Laura Marcela Bolívar E.
lbolivar@eafit.edu.co

Durante las primeras horas de la Asamblea del BID, la movilidad por las calles del centro de la capital antioqueña no ha sufrido traumas graves que afecten a conductores y a peatones.
Desde Plaza Mayor no se ven muchos carros circulando por las vías que rodean la zona, lugares donde algunas personas aseguran que se concentra la mayor cantidad de carros de la ciudad en este momento.
El tema de la movilidad en Medellín ha sido uno de los más tratados por sus habitantes a raíz de este evento: muchos ciudadanos afirman que ha cambiado para mal, mientras otro tanto manifiesta todo lo contrario.

A otros no les importa porque, aunque sea un poco más difícil conducir en los días, muchos coinciden en creer que la Asamblea le sirve en gran medida a la ciudad y al país, y por eso no se quejan ni le prestan tanta atención al asunto.

Marcela Jurado, administradora de la cadena de restaurantes de Gurmetcindo en Colombia, al igual que varios taxistas, piensa que la movilidad en el sector se mantiene como siempre.
Por el contrario, algunos taxistas opinan que durante la Asamblea del BID hay zonas de la ciudad que siempre se encuentran con mucho tráfico durante el día y dicen que es casi imposible transitar por ellas en las "horas pico" y mencionan, en especial, al Centro y a las avenidas Las Vegas y El Poblado.
Y, ciertamente, como lo expresan muchos conductores de taxi y otras personas que transitan casi de manera permanente por la ciudad, en las "horas pico" hay sectores en los que se concentran muchos carros y motos. Pero eso pasa a diario no sólo en Medellín, sino en todas las ciudades grandes de Colombia y del mundo.







Aspecto del Centro Administrativo La Alpujarra, visto desde la zona de comidas de Plaza Mayor.








La flotilla de busetas que transporta a los asistentes a la Asamblea se ha movido en forma permanente entre los hoteles de la ciudad y el centro de Convenciones Plaza Mayor.

"Medellín, transformación de una ciudad" muestra los cambios fisicos y sociales de la urbe


Texto Laura Lucía Restrepo E.
lrestr55@eafit.edu.co
Fotos Laura Marcela Bolívar E.
lbolivar@eafit.edu.co

Por medio de una exposición se explica a los participantes de la 50 Asamblea del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) el proceso que Medellín ha vivido en las dos últimas décadas, al pasar de una urbe acorralada por la violencia y el terrorismo del narcotráfico a una ciudad que, sin superar todos sus problemas, muestra una cara más amable y optimista, y es ejemplo de transformación física y social.

Está ubicada al frente de la caja de madera de Plaza Mayor, donde se lleva a cabo la Asamblea.

La iniciativa surgió en la Alcaldía de Medellín a mediados del año pasado para mostrar el progreso de la capital antioqueña, que se ha visto con gran fuerza durante las últimas dos administraciones, la de Sergio Fajardo y la del actual alcalde, Alonso Salazar.

Consiste en un recorrido que mezcla tecnología y herramientas mediáticas como fotografías y videos, realizados por cineastas reconocidos como Diego García, Silvia María Hoyos y Gloria Nancy Monsalve. El ambiente natural y ecológico, pequeños estanques de agua, decoración con plantas y una lluvia ligera que baña los diferentes cápsulas, le dan cierta armonía a la exposición.
Es una proyección de la Medellín pasada, presente y de lo que probablemente será en el futuro. Un retrato de la historia de una ciudad que no ha dado su brazo a torcer y que ha logrado superar muchos de sus problemas.
El co-curador de la exposición, Conrado Uribe, explica detalles de la misma:
¿Cuándo empezó la organización de esta exposición?
La iniciativa surge de parte de la Alcaldía más o menos en mayo o junio del año pasado. La idea originalmente era realizar una exposición donde se diera cuenta de los procesos de gestión de las últimas dos administraciones municipales.
La Alcaldía convoca a los dos museos más importantes de la ciudad, el de Arte Moderno de Medellín y el de Antioquia. Esto es muy importante porque los dos museos comenzamos a trabajar como una sola institución, es decir, las dos directoras y los dos curadores respectivos de cada institución comenzamos a trabajar como un solo equipo.
Lo que logramos fue que fuera más allá para convertirla en una exposición de ciudad, es decir, donde diéramos cuenta, sin hacer un recorrido histórico lineal y estricto, de algunos de los momentos por los que ha pasado esta ciudad, al menos en su historia reciente, pero sin negar también la historia pasada.
En cuanto al equipo del trabajo con el que ustedes cuentan, ¿cómo fue el proceso de preparación para este evento?
Es un equipo de alrededor de 16 guías. Algunos pertenecen al equipo Apasionados por Medellín, otros fueron convocados por los museos.
Todos tienen la capacidad de hacer una guía en inglés y tuvimos un proceso de capacitación de unas cuatro semanas donde les contamos en detalle todo el guión, cuál es la propuesta curatorial, cuáles son esos momentos, cuáles son la piezas que sirven para articular esta exposición, cuál es la función del catálogo que está en la última cápsula, que es una pieza que pretende complementar esta exposición, que es dinámico y se le va a obsequiar a los asistentes de la Asamblea.
Respecto al traslado de la esculturas de Fernando Botero, ¿qué explicación daría a quienes están en desacuerdo con esa decisión?
La decisión fundamentalmente es museográfica: nosotros queríamos que esas dos esculturas se integraran, que dialogaran con toda esta propuesta.
Si se quiere, son el símbolo más fuerte de toda la exposición, es el paso del pájaro destruido al pájaro restituido. Es el eje metafórico del proyecto Modelo Medellín, no solamente de esta exposición sino que el alcalde ha reconocido la fuerza de los dos pájaros como símbolo del catálogo y de una plataforma multimedial que se quiere entregar llamada Laboratorio Medellín.
Los trajimos porque simplemente queremos que estén aquí por un tiempo, es decir, el traslado es temporal. Estamos convencidos como curadores que el lugar de esos pájaros es San Antonio, no queremos que se trasladen de manera permanente a Plaza Mayor. Son un memorial, un homenaje a la ciudad, al proceso de transformación de la ciudad.
Es como las exposiciones de los museos que deciden traerse algo y llevarlo a las salas porque generan un diálogo, proponen una reflexión y sirven para complementar la idea que se quería proponer desde la curaduría.
¿Qué piensan hacer después de que esta Asamblea culmine? ¿Piensan establecer la exposición en otra parte?
La idea es que después esta exposición viaje dentro de la ciudad, dentro de Colombia y ojala internacionalmente. La primera tarea era entregar un producto con la mejor calidad posible para la Asamblea y para la ciudad. La exposición va a estar abierta para el público en general durante 15 días después de que se cierre la actividad del BID.
Por el momento tenemos una invitación a Washington y otra a Florencia, Italia. Vamos a ver si esas invitaciones se pueden concretar porque nos interesaría mucho llevarla, hablar del proceso en detalle y de una cantidad de elementos que vale la pena contar.

Fuertes controles policiales en el parque Lleras

Texto y fotos Laura Lince G.
llince@eafit.edu.co

Los operativos de seguridad realizados en uno de los principales centros de atracción de la “zona rosa” de Medellín, el parque Lleras, se han incrementado por la asamblea del BID. Este sitio está custodiado las 24 horas del día con policías, para brindar mayor seguridad.

Según informes del agente de policía Ciro José Atehortúa, se están intensificando los operativos de seguridad en esta área de Medellín para la tranquilidad de los visitantes.

Sobre la seguridad y la movilidad de los carros, el uniformado dijo: “Nosotros no hacemos retenes, solamente si vemos algún carro sospechoso o estacionado por mucho tiempo, lo requisamos”.

Un sitio clave y casi que obligatorio para los que llegan al parque Lleras por primera vez es “el punto de información del BID”. Éste consta de una caseta y unos asistentes los cuales reciben a las personas que llegan y les dan toda la información necesaria acerca de Medellín y de lo que necesiten saber, como restaurantes, centros comerciales, hoteles, etcétera.

Alejandro Bustamante, uno de los encargados de este puesto, comentó que “el puesto de información está abierto de 12 del día a 12 de la noche. A los visitantes los van a traer en buses hasta este sitio donde nosotros les vamos a dar toda la información correspondiente sobre lo que necesiten”.

Para los artesanos ubicados en el parque Lleras, este evento les ha traído grandes ventajas, pues aparte de que las personas extranjeras conocerán sus trabajos, se incrementaron las ventas desde varios días antes de la Asamblea.

Ana Marín, artesana del lugar, manifiesta: “Se han aumentado las ventas con motivo del evento, para nosotros ha sido muy productivo. Nosotros tenemos permisos de la Alcaldía para permanecer en este lugar en el horario que siempre trabajamos, por eso no tenemos inconvenientes”.


En El Poblado, numerosos establecimientos lucen afiches y publicidad alusiva a la reunión del BID.

Seguros y tranquilos trabajan los guías ciudadanos

Texto y fotos Ruth Tatiana Navarro Agredo
rnavarro@eafit.edu.co

Sin ninguna preparación especial esperan los guías ciudadanos su labor este fin de semana, cuando esté en todo su furor la Asamblea del BID. Ellos continúan con su trabajo de siempre: campañas de concientización e información a la comunidad. Su lema es “todo puede suceder”, así que están alerta frente a cualquier suceso inesperado que requiera de su apoyo.

Aunque los primeros 1.500 millones de pesos para financiar este proyecto en 2004 salieron del BID, los guías ciudadanos no están preocupados por lo que pasará. No han recibido una capacitación especial, ni en una segunda lengua ni en conocimiento de direcciones y lugares turísticos de la ciudad.

“Yo no sé nada de inglés, si acaso good morning”, dice Paula Agudelo, de 20 años, quien está en el proyecto desde hace seis meses.

“En este momento estamos trabajando en la campaña Movilidad Peatonal, que es enseñarle a los peatones que hay que pasar la calle únicamente cuando el semáforo así lo indique, pero de hacer algo diferente para recibir a los señores del BID, nada, igual y nosotros somos capaces con lo que sea”, expresa Aidé Jaramillo, compañera de Paula Agudelo.

Biviana Montoya, coordinadora de grupo, quien trabaja en el programa desde hace cuatro años, dice que el proyecto Guía Ciudadano está relacionado 100% con el BID por la cuestión de la financiación en el principio, aunque ha sido la Alcaldía de Medellín la que lo ha mantenido desde el año 2004 en la administración de Sergio Fajardo.

“No tenemos planeado nada, solo estamos alerta, para cualquier cosa que salga ahí estaremos. Igual se trata de muchachos que han cambiado mucho su forma de ser, ahora saben tolerar y ser más respetuosos”, explica la coordinadora.

Quienes hacen parte de este proyecto son jóvenes entre los 18 y 25 años que no estén estudiando ni trabajando, de barrios donde no han bajado los índices de violencia.

Además de estar en la calle informando a la gente, ellos reciben talleres de formación en valores y oficios varios. Este programa le cuesta al Municipio de Medellín 2.000 millones de pesos cada diez meses.

Para algunas personas de la ciudad que no conocen el proyecto, estos jóvenes se la pasan “ahí parados, haciendo nada, gastándose la plata de la Alcaldía como si no hubiera muchos pobres que atender”, como expresa con disgusto Leonor Rengifo, quien espera en el semáforo y mira con desprecio a los guías.

Marta Tapias, coordinadora del programa, dice que no se ha hecho una capacitación especial porque no se trata de un trabajo, sino que la idea es que estos muchachos estén en la calle y aprendan a manejar sus impulsos pues vienen de entornos muy violentos, pero que si se necesita de ellos para apoyo logístico “ellos ya están capacitados”, sobre todo si se trata de algún evento de Secretaría de Gobierno que es la dependencia a la cual están adscritos.

El Metro recibió a las primeras comitivas oficiales

Estación Aguacatala

Texto y fotos Daniela Sánchez P.
dsanch15@eafit.edu.co

Un grupo de 150 delegados de los 21 países prestantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hicieron su primer recorrido en el sistema de transporte masivo más reconocido de la ciudad, el cual empezó en la estación Exposiciones, llegó a la estación Acevedo y luego arribó en el Metrocable al sector de Santo Domingo Savio.

Así lo confirmó el promotor del Metro de Medellín en la estación San Antonio, Fabián Arley Múnera.

El segundo recorrido lo hicieron a las tres de la tarde del mismo miércoles, en el preámbulo de la Asamblea, con el alcalde de Medellín, Alonso Salazar, y salió desde la estación Cisneros para llegar al Metrocable de San Javier.

El Metro de Medellín tiene a disposición un tren de seis vagones a cualquier hora del día para los representantes al BID. “A nosotros en cualquier momento nos llaman y nos dan órdenes sobre el recorrido, es algo imprevisto”, afirma Fabián Múnera.

Sin embargo, esto genera descontento en algunos usuarios frecuentes. Camilo Vásquez, estudiante de economía de la Universidad Nacional, dice que no está de acuerdo con que utilicen un solo tren para transportarlos, ya que disminuye la productividad del sistema y genera retraso en las actividades cotidianas de los ciudadanos.

Según la Dirección de Comunicaciones del Metro de Medellín, esta labor se hace posible en conjunto con la Alcaldía de la ciudad.

Algunos trenes tienen en sus puertas avisos conmemorativos de la Asamblea. Sin embargo, la entidad no está involucrada directamente con los eventos realizados durante las fechas de la reunión. Por eso el Metro sigue prestando un servicio en los horarios normales.

Asimismo, la Dirección de Comunicaciones dice que ante el BID, como todos los días, dentro de su filosofía prima la atención y el buen servicio a la ciudad.

El Metro no modificó su horario pero sí reforzó la seguridad: “Por el BID vamos a hacer turnos más continuos y en cada estación habrá refuerzos dentro de la propia estación como en los alrededores”, comenta el policía bachiller de la estación San Antonio, Sebastián Gómez Tejada.

Se espera que Medellín reciba más de 5.000 visitantes entre el 27 y el 31 de marzo, y la entidad confía que el BID sea un medio para atraer más turismo a la ciudad para mostrar una faceta diferente y que el Metro siga siendo un ejemplo del desarrollo y pujanza de la cultura paisa.